martes, 29 de mayo de 2012

Here comes Diana


One Dori of my own copyright!


Yo no sé vosotros, pero yo después de pasarme el día salvando al mundo, solo tengo un poco de tiempo para mi misma cuando me espanzurro en la cama, a eso de las 23 horas. Ahí es cuando- en tiempo record- leo el periódico, me hago las uñas, me hidrato la cara, me masajeo las cutículas, wassapeo con los amigos y me dedico a mis hobbies (me refiero a esos de los que se puede hablar públicamente). 

Así que por las noches, aprovecho y leo las instrucciones de mi nueva amiga lomográfica denominada Diana, que me he dado cuenta que tiene más potencial que mi Sardina en cuanto a esto de la luz, y la apertura de obsturador. Casi nada, vamos. A Sardina no le pienso poner los cuernos, Dios me libre! pero Diana me va a permitir algunos jueguecitos adicionales que Sardi por limitaciones lumínicas no me deja. 

Ya las he presentado entre si, y se caen bien. Cada una tiene su puesto en mi corazón elástico, donde los haya. 

Y ahora, yo y mis lomos, no los gráficos,  sino los de carne que tengo a ambos lados de mi cintura, nos vamos a dormir.

Chin pun. 

martes, 22 de mayo de 2012

Wherever I lay my hat




Hace tiempo pensaba que era una pena que en este país se perdiera la tradición de los sombreros. Especialmente en estos últimos treinta años (más o menos desde que ando por estos lares). Curiosamente, el único tipo de de gorro/sombrero que consigo ver, al menos en mi ciudad, es el tipo barbour verde que se plantifican las mujeres en cuanto llueve. Es decir, no se usa sombrero o gorro en este país, pero eso si: Se elige el menos favorecedor para las mujeres, para popularizarlo en los días de lluvia. Semos así. 

Por eso me ha dado mucha alegría ver, que hay gente que no se rinde al desaliento y hacen lo posible para popularizar una prenda, que para mi dice mucho de la persona y del mensaje que quiere transmitir. Recordar siempre: Por los detalles, los conoceréis....  

Eso es lo que hacen los chicos de dekap en Barcelona: Transmitir y revitalizar la cultura del sombrero o gorro en nuestro país que falta nos hace.  Gracias a ellos y a su tienda, que me recuerda mucho a la Barcelona puramente mediterránea,  me he enterado del sinfín de modelos que pueden existir así como de las principales marcas en esto del chapeau: Goorin, Bailey, Brixton y Betmar.  Lógicamente, si todavía te da reparo llevar la cocotera a cubierto,  también puedes empezar a adornar tu excelsa cabeza con unos auriculares suecos de la marca Urbanear, en unos colores que mas quisiera Ikea en un momento de lux inspiracional.  

Como diría un cantante al que no tengo mucha simpatía en general: Esta bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo. 


Pues ya sabéis donde encontrarlo. 




domingo, 20 de mayo de 2012

Friendship must-do






A Mdme. Picapino, le he puesto un ultimatún: O se arregla las cejas y el peinado, y el outfit,  o nuestra amistad se ha acabado. Mi amiga lo sabe, ya no se puede soportar unas cejas mal definidas y un tupé del año 78. No solo eso, he tenido que ir más allá, a calzón quitado: Le he dicho que la definición de cejas implica necesariamente también un cambio de vestuario, si es posible y lo permite la visa, completo y reluciente. Las cuestiones de vida o muerte, se tienen que tratar asi: o todo o nada. Aunque tengamos que pedir un préstamo con prima de riesgo a más de 500. 

Logicamente, a la primera oportunidad que hemos tenido hemos salido pitando hacía el centro con la visa en la boca, no hay tiempo que perder. El primer problema que nos hemos encontrado es que estamos ya un poco desfasé en esto de las tiendas, y hemos tenido que llamar urgentemente a las amigas, para que nos dijeran en tiempo record, donde debe vestirse/desvestirse una, dónde se encuentra ahora el centro del universo, el zapato de moda, la camiseta cool y la gafa de montura speechless. Madre mía, lo que es salir del mercado 4 meses de nada, te quedas en Galerías Preciados, en las bambas victoria y en los jerseys privata,  en menos que canta un Kikirikí.

Pero nos hemos puesto a la última en cero tres segundos de conferencia telefónica y hemos aterrizado por arte de magia en Sin Clon ni Son. Oye lo que es llegar allí, y coger barniz amigas. No solo nos dejan de punta en blanco a nosotras, también visten deliciosamente a los hombres, y estoy segura de que si llevara al perro, también me lo dejarían niquelado. Y que decir de los dueños, con esos outfits que dan ganas de llevárselos a casa y ponerlos dentro de una vitrina de lo ideales y simpáticos que son. 

Así que chicas y chicos, aquí tenéis una dirección asegurada en Madrid. Tiene todo lo que quieres y necesitas, vamos. Y por cierto, Mdme Picapino se compró los zapatos amarillos de detrás.  Que más puedo decir. 


miércoles, 2 de mayo de 2012

Today, the classic






Aparte de que no he podido coger puente, estos dos primeros días de mayo los he pasado trabajando, por un tema urgente. Pero no importa, me han venido de perlas, para bajar el ritmo,  para disfrutar también de mi casa y ponerme en orden. 

Cuando te dejan un poco de tiempo en casa, te dejan contigo misma. Así tienes tiempo para enchufarte  a la corriente y recargar pilas tranquilamente.

Y yo a disfrutarlo como una loquita, aunque tenga que trabajar. No problem, babe.

domingo, 22 de abril de 2012

The time for Cairo






El domingo pasado aproveché la tarde para ir a ver Cairo Time que tenía pendiente. La vi en versión original porque me apetecía oír la voz de Patricia Clarkson, con esa cadencia un poco artificiosa y trasteada que se marca en toda la película. 

Y tengo que decir que no me defraudó en absoluto. Es una historia de amor, de amor adulto, sin gratificaciones inmediatas, sin necesidad de que sea nombrado para saber que existe. Es una historia de sintonía, entre dos personas. Dos personas que no están a la deriva, que tienen buenas vidas, aparentemente completas y realizadas, pero que a pesar de no estar buscando nada, de estar por casualidad, van y se encuentran. 

Además la evolución de la relación entre ambos, es natural, pausada, a veces coinciden, a veces no, y aún así son capaces de seguir con sus respectivas vidas, sin histrionismos. Solo basta un café, un paseo o el recuerdo de un amor de juventud, para que sus almas se vayan entrelazando, con la delicada fragilidad de lo que no puede perdurar.

Esto me recuerda a mi post del amor elástico. Porque esta película es una prueba del amor elástico en su versión Olimpiada de Londres 2012, no solo en el sentido de que un corazón pueda recuperarse de un amor acabado, sino porque creo que un corazón puede amar en paralelo y de distintas formas. El corazón es más complejo de lo que podamos explicar, y si a eso le añadimos lo imprevisible, todo es inexplicable al cuadrado partido por dos.

Aunque tengo mis detractores en esto del amor elástico, concretamente el traidor está entre los míos, un colega italiano,  que dice que el corazón se vacía de cada vez y jamás vuelve a ser el mismo, por mucho que yo me empecine y  que lo intente proponer como teoría universal a la Real Academia de la Física. Y yo le digo en mi mejor italiano: 

Dai bombon, non só come spiegarti che il cuore non si svuota ogni volta, quando lo vivrai lo saprai. Mentre ti dico, che quando mi hai detto questa frase, mi é sembrato piú un lamento disperato che una vera credenza. ;)

sábado, 21 de abril de 2012

Finally here!





Aquí está, aquí está: Ya llego el Sábado! le ha costado siete días enteros al muy cabrito, pero por fin llegó. Debería plantearse acortar distancias. 

Planes? Muchos, todos dedicados a mi gente. Descanso? cero, pero no importa.

Disfrutadlo.

jueves, 12 de abril de 2012

Dori voyaeur at breakfast time







A veces cuando bajo al centro a hacer recados los Sábados por la mañana, paro un momento a tomar un café en el Pain Quotidien (llamado el pan que te den, por mis queridas amigas)  que está en la Calle Serrano. 

Normalmente como voy sola, me suelen sentar en la barra comunal que está justo subiendo la entrada. 

A mi me hace gracia desayunar ahí, porque te aprietan un poco con los de al lado y el espacio de confort que tienes con el de enfrente es mínimo. Y yo como estoy poco tímida últimamente con el tema del espacio físico entre personas, me siento a mis anchas observando a los de enfrente e imaginando como deben ser sus respectivas vidas, mientras me calzo un bowl de café con leche y una tostada con aceite.  Soy terriblemente indecente ahora, con esto de la proximidad.

Pero me he dado cuenta que no le sucede lo mismo al resto. La última vez que he ido a desayunar, se me sentaron enfrente sucesivamente 3 chicos.  A los 10 minutos de estar sentados y comprobar que podían cambiarse a una de las mesas bajas de alrededor,  se levantaron y se fueron. Después de un rato se sienten intimidados al compartir un espacio tan estrecho con un desconocido enfrente, y especialmente con un desconocido como yo, que de vez en cuando mira fijamente para intentar descubrir algo de la persona que tiene enfrente. Determinadas personas,  prefieren la individualidad de las mesas bajas, porque eso no les obliga a mirar a su alrededor. 

Tal vez me fije más en estas cosas, porque últimamente yo hago exactamente lo contrario. Me escondo poco, miro un montón a mi alrededor, y me expongo mucho para ser arrastrada fuera de mi zona de confort, porque me he dado cuenta, con el tiempo, que esto es más divertido.

Así es como ésta solitaria durmiente se ha convertido en una pequeña voyeur en las tempranas horas del desayuno.